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Soy una persona inquieta, que ama la vida en toda su extensión de la palabra y disfruta escribiendo lo que percibe de ella, saboreando cada palmo de lo vivido. soy terapeuta holistico.

miércoles, 6 de mayo de 2009

ENCUENTRO CON LA MUERTE

Armida tenía una suplencia en el Hospital, que se acababa de abrir hacia poco tiempo en la ciudad, lo auspiciaba el gobierno estatal para la población de escasos recursos.
Para Armida, era importante esa suplencia que le daría más horas de trabajo que le permitirían ganar un poco más para su familia.

Armida es una jovencita trabajadora, responsable y muy humana.
Era de madrugada hacia mucho frío, el sol aun no despuntaba en el horizonte. Adjunto al Hospital General existía un gran terreno vació con algunas ruinas de una construcción vieja al fondo. Tenía frío y ella iba absorta, pensando en su trabajo.

Bajó del autobús, camino por la banqueta un tanto distraida, cuando de pronto sintió un brazo que la apretaba contra un cuerpo de hombre y sintió la punta de una navaja en su costado. El hombre llevaba cubierto el rostro. Le dijo al oído –no grites o te ensarto y te mueres, ¿entendido?- Armida sintió como su cuerpo se convertía de pronto en algo casi sin movimiento y sin voluntad, su vos se ahogo en su garganta sin poder pronunciar palabra alguna, sus piernas se tornaron como de trapo que no le permitía tomar decisión alguna a voluntad, un escalofrió recorrió su columna vertebral. El hombre prácticamente la arrastraba pegadita a él para simular que eran pareja.

De pronto, Armida se vio ahí en esos muros roídos y destartalados; tirada, sin ropa, su cuerpo violentado con saña y desprecio, luego vio como la sonrisa sarcástica del sujeto le miraba y la desnudaba en su alma y su ser, era vejada en su totalidad. Vió, como después de saciar sus instintos salvajes y asestarle puñaladas para dejarla sin vida, se alejaba del lugar sin mucha prisa para no despertar sospechas. Observo luego, como alguien la había encontrado ahí tirada, desnuda y había dado parte a las autoridades, las que hicieron acto de presencia y la levantaban para llevarla a hacerle la autopsia, vio a su madre llorando a grito abierto tratando de retener su alma en el cuerpo. Vio a sus compañeros llorando preguntándose porque tenía que pasar esas cosas.

Todo esto lo vio en una fracción de segundos mientras era casi arrastrada a esas ruinas. Y se dijo así misma, si grito me matará, y si no grito también me matará y habré sufrido un infierno.

Su alma sintió que vomitaba toda esa escena y sacando fuerzas desde el rincón más apartado de su alma… lanzo un grito agudo… sabor a muerte y con un sonido escalofriante que era capaz de erizar los pelos a quien lo escuchara y helarle la sangre. Sintio algo caliente en su costado y se le doblaron las piernas ya no supo más de sí.

De pronto despertó entre sabanas blancas y rodeada de sus compañeros de trabajo. Tenía una herida en el costado donde el sujeto le había clavado el puñal antes de salir huyendo con rapidez y dejándola caer. Los guardias del hospital la habían escuchado y salieron rápidamente para auxiliarla.

Armida se dio cuenta que si no gritaba o hacia algo sufriría una agonía y que era preferible gritar y morir ahí mismo.

Cuando salieron los guardias a ayudarla solamente lograron ver un sujeto que se arrancaba lo que le cubría el rostro y lo arrojaba en alguna sitio y se perdía entre los transeúnte que comenzaban a transitar las calles, que poco a poco se llenaban de personas que iban a sus respectivos trabajos. Para los guardias era prioridad salvarle la vida a ella.

Ahora cuando lo cuenta tiembla pero se dice así misma que la vida le permitió poder hacerse oír. Y les dice a las personas, que es mejor defenderse y morir que sufrir antes de morir toda una vejación.. Y que quizá ni mueran ya que ella logro vivir.


Celia Rivera Gutiérrez
Cd. Obregón Sonora, México
Mayo 4 del 2009

sábado, 2 de mayo de 2009

ESTATUA DE MARFIL


Estaba sentada en una cafetería, absorta en sus pensamientos, cualquiera que la viera diría que parecía una hermosa estatua de marfil pulida exquisitamente y que la vida estaba congelada en el tiempo-espacio. El amor había dejado un hueco en su vida, cuando David se fue al viejo mundo en busca de encontrase con la aventura de la esencia misma de las grandes culturas. Tales como la legendaria cultura romana y su Coliseo romano, o el panteón romano que de alguna manera guardan en su interior la vibración misma de los hechos acontecidos en milenios atrás o bien la grandeza de la cultura griega con su mítico Paternon y sus islas misteriosas que recorriera Ulises en la famosa Odisea de Homero.

Graciela sentía, que debía haber viajado con David para no permitir esa distancia entre ellos, pero sus estudios de literatura en los cuales se especializaba no le habían permitido retirarse de sus aulas y sus maestros que le asesoraban para que lograra una cultura literaria y se lanzara a escribir sus historias con la soltura que a ella le caracterizaba y con el pulimento de grandes maestros que le permitirían desarrollarse con mayor fluidez.

Ahora estaba ahí recordando el amor que les había unido hasta momentos antes de su partida, recordaba como habían ido al cine a disfrutar una buena película para sentirse más cerquita en esa intimidad que les proporcionaba la sala de cine. Cuando se presentaron en la taquilla una señorita muy amable les atendió y les preguntó cual película deseaban ver, recomiéndenos una, la que este más disponible en estos momentos porque no disponemos de mucho tiempo ya que saldré de viaje –dijo David-

La señorita vio los horarios y les vendió un par de boletos, cuando ya estaba dentro y comenzó la película se dieron cuenta que tenía mucho contenido erótico que incitaba a la cercanía sexual. Se miraron a los ojos con cierta complicidad y decidieron retirarse ante del termino de la película para irse al departamento de David, la piel blanca y pulida de Graciela despedía sensualidad por todos sus poros, sus ojos despedían un amor intenso, sus manos temblaban esperando el contacto de David, no quería pensar en su próxima separación del viaje inminente de él. Así que se entregaron a un goce intenso de su sexualidad mutuamente compartida. Luego dijo ella muy quedo –David… es hora de irte, te acompañare al aeropuerto como si nada fuera a pasar para estar más tiempo junto a ti ¿Te parece?- él asintió con la cabeza mirándola fijamente a los ojos.

Ahí se había quedado ella como petrificada en la cafetería del aeropuerto de la Cd. De México. Pareciera que se había convertido en una exquisita estatua adorno del inmenso edificio que albergaba a tantos pasajeros.


Celia Rivera Gutiérrez
Cd. Obregón Sonora, México
Mayo 2 del 2009

Geni del blog: Pensamientos de mujer. cuyo link es http://diariodeunamujerdiferente.blogspot.com/
me ha dejado un reto para que escriba una historia que inplique en su contexto las siguientes palabras: VIDA,
AMOR,LITERATURA,SEXO,VIAJE Y CINE .

Geni espero estar a la altura de tu reto, veremos que te parece mi relato.

Un abrazo amiga

jueves, 23 de abril de 2009

ANGUSTÍA EN LA GRAN CIUDAD




Andrómeda se encontraba en la gran ciudad caminando calles y más calles, hurgando en cada banqueta, cada parque, cada banca, en cada rincón. Traía los pies hinchados y apenas si podía caminar después de tanto hacerlo… horas y horas y más horas.

Desde mediodía se había iniciado la caminata, primero acompañada por sus primas Artemisa y Citlali, habían recorrido las delegaciones que se encontraban estratégicamente distribuidas en la gran ciudad. Habían ido a la radio y televisión, etc. en estas les pidieron una orden por escrito por parte de las autoridades civiles para dar crédito y formalidad al anuncio que se pretendía realizar, pues se tenía la experiencia de personas que solían jugar con cosas tan importantes y utilizar a los medios de comunicación para ello. Luego buscaron en cuanta calle se les atravesaba en el camino, con la mirada atenta para ver si lograban lo que buscaban y nada.

Llegaron a casa de su tío y padre de las muchachas medio muertas de cansancio. Andrómeda observo los pies de Artemisa y Citlali, y como les tambaleaban las piernas de cansancio. Y pensó que era abusar demasiado pedirles que volvieran a la carga para encontrar el objetivo. Tomo el teléfono marco unos números y dejo un recado en la casa de huéspedes donde se hospedaba su prometido, solicitando que por favor se comunicará con ella al llegar de la universidad.

Después de ver el cansancio reflejado en sus parientes, decidió salir ella sola a seguir recorriendo calles. Pero antes de hacerlo se dijo a sí misma, que tenia que comunicarse con sus padres para darles la terrible noticia, no había querido hacerlo para no asustarlos y a sabiendas que su señora madre se pondría muy mal al enterarse, pero sabia que si la noche se había hecho presente y no había logrado nada era mejor decírselos y que le ayudarán a resolver el problema. Si no se los decía, lo más probable sería que no le perdonarán nunca lo sucedido, aludiendo que ellos si lo hubieran logrado.

Tomo el teléfono y marco los números de una amiga y le pidió que por favor le dijera a su padre sin que su madre escuchara, que necesitaba su ayuda, que se le había perdido su hermana en el centro de la gran ciudad y no era hora que la encontrara, que por favor le enviara fotos de la niña para llevarlas a la televisión. Que ya tenía la parte y el permiso de las autoridades correspondiente para anunciarla en los medios de comunicación.

Después de marcar se salio a la calle a caminar sin rumbo, esperando encontrarla en algún lugar sentada llorando y se decía así misma ¡La tengo que encontrar, la tengo que encontrar!. No supo cuantas avenidas y parque había visitado y caminado esperando encontrarla, pero lo que sí era cierto que ya era más de las 11 de la noche y la ciudad se tornaba peligrosa también para ella. Se dio cuenta que un individuo la perseguía en un auto y al pasar de largo cerca de ella y no tener retorno se daba la vuelta en la manzana siguiente y volvía a la carga. Andrómeda decidió enfrentar la situación y se detuvo al momento que el individuo se asomaba por la ventanilla y le decía, súbete. Ella lo vio de frente con el rostro tranquilo y le dijo: disculpe estoy buscando una niña que se me perdió, y como usted ha insistido tanto… creí que me conocía, con su permiso- y se alejo de ahí lo más rápido que pudo para llegarse con su familia. Ahí se encontraba su prometido que al llegar tarde a su casa le habían dado el recado y se hizo presente para ver que se les ofrecía ya que le habían dicho que la voz de Andrómeda sonaba un tanto preocupada y al parecer le sucedía algo grave. De inmediato tomaron su auto para recorrer de nuevo las delegaciones por si alguien había reportado a la pequeña. Y nada, no había habido nada.

La ciudad era sumamente grande, pues había absorbido a cinco municipios completos la gran urbe aunque todas pertenecían al mismo estado
.

COMO SUCEDIERON LOS HECHOS



La pequeña iba a hacer su primera comunión y requería de un ajuar para ello, todas las poblaciones de este estado suelen ir a la capital del mismo para hacer sus compras importantes. Andrómeda y la Prieta ( así le decían) habían llegado con sus tíos y ahí se encontraba otra tía que había ido también para encontrar el ajuar de novia para su hija que se casaría. Salieron juntas al centro de la ciudad acompañadas de dos jovencitas primas de ellas Artemisa y Citlali. En el centro existen escaparates muy parecidos, uno detrás de otro, forrados de cristal hacia dentro los muros y por fuera para poner sus productos. Es fácil seguir un escaparate y de pronto encontrarte con otro que pertenece a otro comercio adjunto sin darte cuenta que ya no estas en el mismo. Ahí entraron a comprar algunas cosas para la niña. Ya se había comprado la tela para su vestido y también sus zapatos, por ahora era su velo y su corona y demás. Mientras Andrómeda averiguaba precios la niña se había quedado embelezada viendo los escaparates y los había seguido poco a poco para apreciar más su contenido. Y de pronto cuando Andrómeda se iban a retirar de… ahí, la Prieta ya no estaba.

Andrómeda la quería sacarla de esa tienda, pues ahí habían entrado y ahí se había desaparecido, por poco entra a buscar en su interior aunque no se lo permitieran sus dueños. No es posible que desapareciera tan rápido sin dejar huella.

Dejaron a la señora que compraría los ajuares de novia para su hija montando guardia en la puerta del negocio para poder buscarla en sus alrededores y evitar que si de verdad estaba en el interior de la tienda fuera a salir y no las encontrara. En frente estaba la plaza de armas con su guardia tradicional y su bandera ondeando al aire en su inmenso mástil. Andromeda se cruzo la calle y les pidió ayuda para buscar a la pequeña, sus primas tomaron direcciones opuestas para buscarla, y nada… había desaparecido. Ya pasado algún buen rato de búsqueda en el lugar que había desaparecido y sus alrededores, decidieron dejar de montar guardia en la puerta del negocio y continuar por toda la ciudad, no sin antes acudir a las delegaciones de policía, que se encontraran, para solicitar apoyo.

Así había transcurrido el día, la tarde y la noche. Ella se decía a si misma que si pasaba perdida durante la noche, lo más seguro que la encontrarían tiempo después muerta y violada en ese monstruo de ciudad gigantesca, se resistía a dejar de buscarla antes de que se hiciera un nuevo día. Se decía que la tenia que encontrar a como diera lugar.

Cuando su padre recibió la noticia, no pudo pasar desapercibido para su madre y las cosas se agravaron, ella se enfermo gravemente de la mortificación se le llevo el médico, mientras el padre recogía unas fotos de su niña y se iba en ese instante a la Gran Cd. Se decía así mismo que esperaría ahí en la central de autobuses a que amaneciera para apoyar su búsqueda y al mismo tiempo podía evitar que alguien se la llevara en autobús.

Muy temprano llego a casa de los familiares, aun no despuntaba el sol en el horizonte y también ahí estaba el prometido de Andrómeda. Como primer acto, tomaron el pequeño auto del prometido y se fue a las delegaciones de policía para ver si no se había reportado a esa niña. Nada… absolutamente nada… regresaron a casa para esperar que se hiciera el horario en que serían recibidos en la prensa. Al llegar se encontraron ahí a otra hermana adolescente que había ido a decirles que la niña había sido encontrada y llevada hasta su pueblo a su propia casa.

Es una ciudad con millones de habitantes y con todos los peligros que suele haber en ellas, y sin embargo había sucedió algo inusual.

¿COMO SUCEDIÓ TODO ESTO?


Cuando la niña se sintió perdida, y al no ver a su hermana y sus primas, lo único que se le ocurrió fue tratar de encontrar la casa de sus parientes, y al parecer lo hizo con mucha rapidez y por eso desapareció de escena y no se le veía a pesar de que el tiempo transcurrido era corto. Solo que la pequeña no sabia la dirección y si se había perdido entre escaparates, con mayor razón en las grandes avenidas llenas de autos y gente transitando de un lado para otro. Ella también había recorrido calles y más calles tratando de encontrar la casa y cada vez estaba más perdida. Refería que le había pedido a un taxista que la llevara a su pueblo, que ella ahí sabría como llegar a su casa y ahí sus padres le pagarían el porte del traslado. Y el taxista le dijo –yo no me comprometo pueden pensar que te secuestre-

Había llegado casi a la central de autobuses y estaba arrinconada en una banqueta llorando. Ya estaba tan oscuro que debían ser por lo menos las 10 u 11 de la noche, cuando se acercaron dos hombres, que habían salido a esas horas de su turno de trabajo e iban a sus hogares. Uno de ellos le preguntó. ¿Estas perdida? –si le contesto ella y se le ilumino su carita al pensar que recibiría ayuda, el otro señor le dijo a su compañero, déjala ahí no te comprometas, puede ser peligroso-
Cuando la niña escucho esto se le prendió de los pantalones y le dijo –ayúdeme-
El hombre le preguntó: ¿De donde eres? De Atotonilco- contesto ella.
-de ahí son mis suegros- dijo el hombre – y la semana próxima pensamos ir para allá.
-Ayúdeme- le dijo la niña
El hombre se la llevo a su casa. Mientras iban en autobús su amigo insistía –no te comprometas déjala-
Al llegar a su casa toco la puerta, salio su esposa, y como hombre precavido le dijo: - mujer… me encontré esta niña perdida que al parecer es de tu pueblo, ¿podemos hospedarla aquí?
La señora muy atenta le indico donde dormir y le dio algo de cenar. Le dijo que ella provenía de allá y que en la siguiente semana la llevaría a su casa. La niña le enseño las bolsas con la tela de su vestido y le dijo: no me alcanzarán a hacer mí vestido para mi primera comunión, lléveme mañana por favor-

Era fin de quincena y el hombre no tenia ya reservas económicas para el viaje, pues aun no cobraba, pero pensó que si llevaba a la niña a su familia esta en agradecimiento le pagaría lo gastado, y ¿que más daba si faltaba una vez a su trabajo?. Así que por la mañana se levantó, le dieron de comer a la pequeña y se dispusieron a viajar.

Cuando llegaron al pueblo se encontraron a don Juan el cartero que solía ir a llevar y recoger la correspondencia que llegaba en los autobuses. Don Juan es primo hermano de la esposa de ese hombre. El cual saludo muy efusivo a ambos y después de ver las compras de la niña en sus manitas le pregunto al hombre ¿ustedes serán los padrinos de la niña?,
-¿Qué te traes Juan? Esta niña me la encontré perdida y la traigo a su pueblo-
Dice el cartero, ¿estas bromeando verdad? ¿Si serán los padrinos de la niña?-
-En serio esta niña me la encontré perdida-
- Estas bromeando ¿sabes tú de quien es esta niña que dices te encontraste? Es hija del primo hermano de tu mujer-
Y efectivamente, el padre de la niña y la mujer del este hombre son primos hermanos.

-Dime donde viven para llevarles la niña, deben de estar muy preocupados- le dijo el hombre a don Juan

Don Juan le contesto - la niña sabe como llegar- ¿no es así mija?- Volteo a decirle a la Prieta

-Si tío se como llegar gracias-

En ese momento ni tardos ni perezosos se e encaminaron a casa de la familia de la niña, que por supuesto que le pagaron el pasaje al pariente político que les había hecho tan gran favor.

Al parecer las noticias malas y las agradables nublan el entendimiento a algunas personas, ya que en vez de llamar por teléfono para decir -ya esta aquí-, decidieron mandar una adolescente a viajar un par de horas para dar tal noticia.

Hoy en día se pregunta uno si en realidad uno decide sobre su destino o existe un programa a seguir en la vida y lo que tiene que pasar, pasa. Cualquiera diría ¿Qué suerte que haya llegado con un familiar?, pero da la casualidad (¿o causalidad?) que ninguno sabia de su parentesco, y además, no necesariamente la familia es buena y ayuda en ves de hacer daño, todos los seres humanos tienen familia y sin embargo en entre esos familiares existen los maleantes. Ahora, en una Cd. De millones de habitantes compuesta de 5 municipios, da la casualidad que la pequeña es encontrada por un familiar que no sabe que lo es, la hospeda en su casa y la lleva hasta la suya a otra población. ¿Casualidad? o ¿Causalidad?

EN FIN…LOS DEJO CON ESTA HISTORIA A VER QUE LES PARECE


Celia Rivera Gutiérrez
Cd. Obregón Sonora, México
19 de abril del 2009

sábado, 18 de abril de 2009

LA NIÑA Y LA SEÑORA

Estaba sentada en el centro de una roca, con su pelo trenzado y su carita radiante, se le veía feliz y serena como si hubiera pasado una noche muy agradable. Cuando los vio llegar les extendió los brazos sonriente. Le preguntaron si no había tenido miedo en la noche y ella contesto con su vocecita infantil
-No, no tuve miedo, la señora estaba conmigo todo el rato y me platico mucho y me peino mi pelo-

Todo aquello parecía incomprensible, pues un día anterior, la madre y la niña habían salido de su casa y subido un poco a la montaña en busca de algunas cosas que da la naturaleza y sirve para alimentarse. La niña se extravió y la madre por más que la buscó no la había encontrado, el sol se ocultó tras el horizonte y ya no se veía nada.

Se fue a casa llena de miedo y angustia y no se había atrevido a decírselo a su esposo por miedo a una buena regañada de su parte. Apenas había salido de su infancia donde jugaba con muñecas y de pronto se había convertido en una mujer casada y pasado de madre ficticia de muñecas a ser madre de verdad. Era apenas una adolescente que recordaba las reprimendas de su señor padre cuando algo no salía bien, y en este caso algo no había salido bien en su cuidado para su hija y lo más probable era que el señor de la casa la reprendiera duramente.

Así, que la señora adolescente se callo muy bien el hecho de haber perdido a su niña en pleno monte a pesar de que existían los coyotes y otros animales depredadores.

Por la noche sucedió un acontecimiento muy grabe que la puso a temblar más, por alguna razón se había incendiado el cerro y su niña se encontraba ahí perdida y lo más probable que pereciera de quemaduras si los animales no la habían atacado ya.

Cuando vio el cerro en llamas se soltó llorando y le dijo a su esposo que su pequeña niña se le había perdido ahí. Ambos se la pasaron orando y pidiendo a las fuerzas superiores que la protegieran.

En cuanto amaneció, con el fuego ya extinto, se dieron a la tarea de buscarla aunque creían que encontrarían su cadáver calcinado.

La roca en que la niña se encontraba, estaba rodeada de arbustos quemados, pero ella estaba sana y salva, y por si fuera poco estaba limpiecita y feliz asegurando que una señora la había cuidado y la protegía en sus brazo y le había recogido sus cabellos y alimentado poco antes de que ellos llegaran.

Al parecer la señora tenia el poder de evitar que el fuego lastimara a la pequeña y habia salido sabrá Dios de donde pero había salvado una vida



Celia Rivera Gutiérrez
Cd. Obregón Sonora, México
Abril del 2009

sábado, 11 de abril de 2009

CONTINUACION: (LAS TRAVESURAS DEL MUNDO INVISIBLE)

Los anfitriones se quedaron, un tanto reflexionando sobre lo que había sucedido, él se dio cuenta, que su pareja tenia en mucho la razón y que el despertar fuerzas invisibles sin saber a ciencia cierta su procedencia no eran manejables con sabiduría y por lo tanto se convertían en algo peligroso en sus manos inexpertas y al parecer el que la hacia de guía estaba más perdido que ellos mismos y se creía un tanto mesiánico, incluso les había puesto un ultimátum con respecto a su amistad, si seguían yendo a realizar disciplina a otro lugar.

En los anfitriones existía un genuino deseo de encontrar lo más profundo de su SER y habían osado pasar por múltiples asociaciones para satisfacer su necesidad de sabiduría de si mismos. En ese inter de búsqueda… habían encontrado algo muy completo para afianzar su necesidad de auto-conocimiento.

Un día en que estaban reunidos con el grupo espiritista y que se hacían ciertas oraciones, el médium había caído en trance y por su boca había salido algo muy curioso. Supuestamente se había posesionado de su persona un gran personaje y al parecer del decir de la boca del médium, era ni más ni menos que el propio Jesús de Nazaret. Y decia lo siguiente: Hermanos míos, si de verdad queréis progresar espiritualmente tendréis que hacer disciplina ya que ningún ser humano podrá alcanzar la espiritualidad sin antes haberse sometido a una disciplina porque un indisciplinado no podrá alcanzar la luz de mi padre. Y para ello les recomiendo que comencéis con lo siguiente:
No hagas a tu hermano lo que no quieras para ti (Prójimo sin importar raza, credo o política)
Has yoga
Meditación
No comas carne
No tomes bebidas embriagantes
No consumas drogas
No fumes
Porque todo lo que dañe tu cuerpo o el de otro ser vivo no te permitirá conocer la luz y grandeza de mi padre.

La anfitriona y el anfitrión de verdad deseaban encontrar su origen y la sabiduría del espíritu, así que ni tardos ni perezosos se habían ido a inscribir a un instituto donde se practicaban todas estas disciplinas y se daba orientación al respecto. Comenzaron a tratar de poner en practica todo eso, era lo único coherente que en muchos meses había dicho el médium. Pues en otras ocasiones solo halagaba sus egos al decirle amados hermanos están haciendo muy bien, pero no decía nada concreto a realizar. A tal grado que algunos ni siquiera eran capaces de sostener económicamente a sus familias por andar visitando enfermos y concretarse a tomarse de las manos, hacer una petición por su salud, y pensaban que ya habían cumplido con la vida aunque sus niños no tuvieran que comer por andar en sus cosas. Nada de esto era coherente.

Después de lo sucedido y con la disciplina ya comenzada que estaban haciendo, se preguntaron seriamente sobre que estaba pasando, pues en el grupo era aceptado solo aquello que no les comprometía en un cambio de vivir más digno y con una responsabilidad coherente bien asumida y realizada ya que en cuanto se les pidió disciplina lo único que dijeron fue que de seguro había sido un espíritu chocarrero quien había entrado y los quería engañar, pero si aceptaban todas las demás incoherencias que no les comprometía a una responsabilidad real en su persona y sus familias.

Era indudable que dentro de los muros del hogar de los anfitriones se había desatado alguna fuerza invisible y de vez en vez se hacia sentir, los anfitriones pensaron que si no entraban en pánico y no se enojaban no pasaría nada, ya que al parecer era una fuerza que requería de miedo y de enojo para alimentar su fuerza y ellos no caerían en su juego.

Un día en que habían comprado un pincel para pintar óleo (ya que a ambos les gustaba este arte) dejaron ese pincel guardado y cuando menos acordaron, lo encontraron lleno de pintura como si alguien lo hubiese usado, se miraron el uno al otro y se preguntaron ¿tu lo usaste? No dijeron ambos. Pues ambos tenían como costumbre dejarlos limpios después de usarse y en esta ocasión alguien lo había dejado sucio.
Se preguntaron que hubiera pasado si hubieran tenido hijos, ya que de seguro habrían sido reprendidos por algo que no hicieron.


Celia Rivera Gutiérrez
Cd. Obregón Sonora, México
11 de abril del 2009

miércoles, 8 de abril de 2009

LAS TRAVESURAS DEL MUNDO INVISIBLE


Se reunían para hacer sesiones espiritistas e invocar a los muertos, o quizá simplemente para tratar de hacer contacto con lo invisible o dizque para recordar otras vidas.

Un día en que estaban reunidos todos y al anfitrión se le ocurrió poner un disco con la voz de Adolfo Hitler, donde se apreciaba la fuerza que imprimía a sus palabras haciéndolas vibrar y llegando a la medula de sus oyentes como si los hipnotizara para lograr que las mismas madres se lamentaran el no poderle entregar más hijos para su causa.

En esa sesion sucedió algo fuera de lo común, la anfitriona no estaba nada convencida que esas reuniones fueran benéficas para nada y deseaba que cesarán por lo menos en su hogar, no quería perder la amistad de los ahí reunidos, pero definitivamente ella no quería ser participe de esos actos que el interior de su alma le decían que ese no era el camino. Estaban ahí reunidos en circulo y se tomaron de las manos dizque para hacer una meditación u oración un tanto especial. Ella no se atrevió a retirarse y menos siendo la anfitriona y a quien correspondía entregar algún bocadillo.

La anfitriona simplemente se tomo de las manos, cerro sus ojos y comenzó a orar muy a su manera tan solo con el pensamiento. Una y otra vez repetía su oración y se ponía a en manos del creador para que le guiara, su oración era totalmente al margen de lo que decían o invocaban los demás.

Uno de los presentes entro en trance y se supone que Adolfo Hitler hablo por su boca, dijo en forma iracunda que alguien de los presentes estaba obstruyendo la comunión de todos y que rompía la energía de la cadena hecha con las manos ya que al no estar en sintonía no permitía el flujo de esta.

De pronto se dirigió a la anfitriona y le dijo.
-¿de que te asustas? ¿Ya se te olvido que fuiste mi prostituta? Y al parecer te sientes muy santita, siempre estabas conmigo ¡Perra mojigata!-

La anfitriona no se inmuto, sentía que era una provocación para hacerla salir de su oración y la seguridad que esta le proporcionaba al mantenerla serena y sin emociones dañinas. Continúo con los ojos cerrados y seguía diciendo su oración salida desde su alma. Y cuando volvía a la carga el médium que estaba en trance tratando de sacarla de esa serenidad con sus insultos y majaderías. Ella se repetía a sí misma
-nada me sacara de mi serenidad, señor padre creador de todo cuanto existe fortalecerme y dales la luz de la vida a estos hermanos nuestros que no saben lo que hacen-

Cuando termino la sesión todos dieron por hecho que la anfitriona había sido una prostituta en otra vida, ella sonrió y pensó que sus hermanos eran unos ignorantes y que nada garantizaba que de verdad este señor alemán se hubiera presentado, y que solo era la sensibilidad del médium la que había aflorado al entrar en trance y que en realidad él solo manejo sus emociones que se guardan en el inconciente. Hizo caso omiso de lo ahí acontecido y sonrió angelicalmente y los despidió aunque le hubieran considerado prostituta en viejos tiempos.

Cuando se fueron los ahí reunidos, encara a su esposo y le dice
- no quiero otra escena de estas en mi hogar, reúnanse donde quieran menos aquí en mi casa y por supuesto que no deseo seguir en esto. Los recibiré como amigos pero no para esto.-
el no estaba muy convencido de dejar estas cosas, pero su mujer había sido determinante.

El siguiente domingo pretendían reunirse de nuevo en el mismo hogar, ella se opuso determinantemente y optaron por Salir del hogar a hacer otros menesteres en la hora que se suponía que vendrían los demás.

Cuando estaban a punto de salir, apareció el gato de la casa, era un animal tipo angora y un tanto perezoso que le gustaba lo acariciaran. De pronto se sintió una fuerza terrible como remolino y el gato fue lanzado contra el muro con fuerza y quedando sumamente asustado y adolorido salio como relámpago en cuanto se repuso del golpe y jamás volvió al hogar.

La anfitriona dijo a si misma y a quien hubiera puesto esa fuerza contra el pobre felino
No te saldrás con la tuya, seas quien seas no me asustarás ni me obligarás a continuar con estas reuniones que no presagian nada bueno. Cerró sus ojos y elevo una oración pidiendo por la armonía de esas fuerzas extrañas y por que se hiciera la sabiduría en el corazón mismo del alma de sus amigos para que no despierten fuerzas invisible que no saben manejar. Abrió los ojos y le dijo a su pareja
-No más estas cosas en mi casa, si deseas seguir reuniéndote con ellos puedes hacerlo fuera de estos muros. este hogar es sagrado, espero estés de acuerdo conmigo-



Celia Rivera Gutiérrez
Cd. Obregón Sonora, México

sábado, 28 de marzo de 2009

AL DESPERTAR


Estaba recostado boca arriba con las manos sobre el pecho y los ojos cerrados, no recordaba cuanto tiempo llevaba así, solo sabia que ya hacia bastante rato. No quería levantarse para no interrumpir unas oraciones que se estaban relazando en su entorno, ignoraba la razón de estas. El suponía que porque había estado enfermo y deseaban ayudar pidiendo al creador su recuperación. Así que con cierta somnolencia se quedo dormido un rato esperando a que terminaran dichas oraciones.

Cuando despertó se dio cuenta que en ves de terminarse se habían unido más personas a la oración y entonces se le hizo muy extraño lo que acontecía. Aguzo el oído para escuchar que pasaba.

El y su familia Vivian en una ranchería muy alejada de la población y en esos tiempos no existían carreteras o buenos caminos para vehículos, es más no existían casi vehículos motorizados, todos se movilizaban a caballo o a pie. Así que cualquier necesidad se tenía que trasladar hasta la población más cercana.

Algo extraño estaba pasando ahí, justo ahí en su casa y ni más ni menos en su habitación. En que estaría pensando su mujer que permitió la intrusión de tanta gente a su habitación y a que se debería tanta rezandera.

Se dijo así mismo, esperare a que termine esta extraña letanía de Ángeles, arcángeles y serafines, para levantarme a ver si se retiran. Pero para sorpresa suya cada vez había más voces en dicha rezada.

Prestó atención y escuchó, que decían una y otra vez después de cada padre nuestro o ave maría “señor resibilo en tu seno, que descanse en paz y que tenga la luz perpetua” una y otra vez le pedían al señor que se lo llevara a su gloria.

Se canso de escuchar y de pronto se sentó y dijo:
-¡Con una chingada, Si no me quiere llevar lo van a obligar a que lo haga a fuerzas! ¡Largo de mi casa!-
No termino de decir todo, cuando todos salieron corriendo y tropezando los unos con los otros con el rostro lleno de espanto y los ojos desorbitados.

La verdad es que lo hacían ya muerto y alguien había ido al pueblo por el ataúd para su entierro y cuando estos llegaron y lo vieron de pie se desvanecieron.

Dicen por ahí que ya ni la supuesta viuda quería arrumacos de su marido, y que le tenía miedo.

¿Será?

Querido lector ¿Qué opinas?


Celia Rivera Gutiérrez
Cd. Obregón Sonora México
28 de marzo del 2009

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