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Soy una persona inquieta, que ama la vida en toda su extensión de la palabra y disfruta escribiendo lo que percibe de ella, saboreando cada palmo de lo vivido. soy terapeuta holistico.

jueves, 23 de octubre de 2008

El fantasma enamorado





En el castillos de las flores, en la habitación al fondo del corredor, en el segundo piso, habitaba un fantasma enamorado, se decía de él, que en el transcurso de su vida siempre había corrido en pos del amor, este a veces tenia rostro afrancesado con ojos color miel y el cabello largo, que con la luz del sol parecía de oro reflejado. Le gustaba hacer sus correrías con la complicidad del colibrí, con las tardes carmesí, con los amaneceres color violeta, que enamoraban al poeta. Parece ser que de tanto en pos del amor correr, nunca se dio cuenta cuando lo tubo junto así, dejándole pasar, para él su camino proseguir. Un día murió dándose cuenta de su dolor. Y en esa habitación se aposentó en espera de un amor. No quiso más pasos dar y su camino proseguir decidió por fin esperar mirando junto así.

LA DONCELLA

Un día sucedió, que una doncella viajó, en medio de la noche y en esa finca pernocto. Encontrando la habitación, que el fantasma ocupo. Era hermoso el lugar y su cansancio la venció, así que lentamente bostezando la ropa de su cuerpo soltó dejándolo al desnudo. Estiro su cuerpo perezosamente para sentir que aun estaba viva y posteriormente un espacio para descansar escogió. Se encontró una hermosa cama adornada con encajes blancos y cortinas carmesí, almohadas color miel, que le incitaban a dormir. Apenas se había dormido, cuando el fantasma enamorado apareció. Se acerco muy lento y de su rostro se enamoro. Era tan linda su cara, sus ojos preferidos, color miel, su cuerpo delgado y despreocupado, que placidamente se durmió.

EL CORAZÓN DEL FANTASMA

El corazón del fantasma se acelero. No aguanto la tentación y en su sueño se metió. Primero se acostó junto a ella, puso su rostro junto al suyo y en sus parpados miro, ¡era tan linda la doncella!, que una princesa parecía, le dijo - “mi bella” ¿Qué haces dormida? En mis brazos deberías estar sintiendo mi amor mi princesa consentida-.
Toco sus labios con los suyos y más no podía, eran tan suaves, y de amor ávidos, que besos parecía que pedían, como flores entreabiertos un beso sugerían. No aguanto la tentación y en sus labios los suyos posó, ella entre sueños suavemente lo recibió.
El fantasma aprovechando que era invisible e incorpóreo, bajo las sabanas se metió, vio su lindo cuerpo y de besos lo lleno. Comenzando por su cuello lentamente sus labio bajó llegando a sus montes erectos como lunas… los exploró sin dejar rincón alguno… de besos los llenó. Ya no podía detenerse y aun más bajó, encontrando las costeras, que con sus brazos abarco… hundió su rostro en el centro de vida… donde una rosa se abrió, sus pétalos pedían ternura y el fantasma se la dio. Ella creía que soñaba, pero en realidad el amor hacia con aquel viejo enamorado, que hoy la pretendía, en forma de fantasma, en su vida se metía, explorando la cascada de los manantiales que fluían. Así sacio su sed tanto tiempo contenida con las aguas frescas de esa fuente de vida. Mientras tanto ella en sueños se estremecía, se sentía llena de dicha como cuando se sentía querida,

El le hablaba al oído y le decía -¿mi bella donde te habías metido?, ¡llevo siglos esperándote!, desde que eras una moza te he amado y te he querido, ¿Por qué no habías llegado? ¿si siempre te he besado y te he tenido?. Eres mi escuincla fea-. Esa noche el fantasma la contemplo y muy quedo le dijo -Oye amor no es necesario que veas mis besos me conformo con que los sientas-. Ella parecía entenderlo y en sueños sonreía regalándole una sonrisa llena de pasión encendida.

AL DESPERTAR

Al otro día por la mañana ella se levanto sorprendida, pues se sentía enamorada de un sueño vivido. Su rostro resplandecía, busco donde ducharse, recogió sus cosas y marchose enseguida. El fantasma no podía creer, que estaba enamorado, que esa noche su amor a su aposento había llegado. De ahí en adelante todas las noches ha viajado se trasporta por el viento, que en EL mismo tiempo los ha juntado. Llega a su aposento …lentamente se introduce… a sabiendas… que no es visto, a su amor siente y seduce. Le manda mensajes tiernos, le dice mi bella, le dice mi escuincla, le dice amor. y por las noches la besa sintiendo su flor. Ella se ha dado cuenta, que un sueño no es, que es un fantasma. Lo espera con impaciencia, cuando se recuesta le habla esperando este ahí para sentirlo recostada, le ofrece sus labios, siente su aroma, cuando con sus labios la transporta… cada día lo percibe más… pues ya no solamente el aroma, también siente el tacto cuando sus montes toca. Se da cuenta del azadón cuando la tierra abre, introduciendo la semilla del labrador viajante. Se finge la dormida para no preocuparle y así le hable de amores sin que el temor le pare. Pues gusta de su caricia que noche a noche le comparte.
La doncella no puede vivir sin su amor de fantasma, desea ver su rostro aunque sea en la aurora de la mañana. Pero el fantasma es muy cauto y sabedor, que su cuerpo comienza definirse, se desaparece en cuanto el gallo canta para ganarle al alba e irse pronto sin que descubran su cara.

Hace rato (como dicen por acá) que el fantasma se ha ido y no regresa ya, parece que su cuerpo se define y no quiere que le vea su dulce y tierna bella, sus condiciones son que nadie sepa de su amor. Ni siquiera su bella debe saber quien es solo su alma le enseña y nada más.


Querido lector ¿Que pasara con su amor? ¿Permitirá que se cabe por no dejarse ver?
Yo espero que no.


Celia Rivera Gutiérrez
Cd. Obregón Sonora, México
Octubre 16 del 2008

10 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Todo depende de ellos, pero si es amor aun con fantasma...
ya se verá la realidad...

Saludos un abrazo

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Quizá nazca un fantasmita, ¿no crees?.
Dicen que el amor no tiene barreras... ya se vera la realidad.

Saludos y abrazo
Gracias por venir

Roberto Esmoris Lara dijo...

Celia, es un relato tan bello y tan dulcemente contado que me enamoré de la doncella y celebro que el fantasma se haya ausentado.
Me cubriré con una sábana e iré hasta su cuarto.
Muy lindo, amiga, gracias por tu cuentito de hoy!

Besos
REL

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Señor Roberto Esmoris Lara, si usted se enamoró de la doncella y se hace presente a ella, aunque sea con sabana ella se dará cuenta, porque el otro no usaba sabana era invisible. Pero… ¿que pasará si ella lo creé y piensa que era usted? Tata – tachaaaa…

REL gracias por leer mi cuento y por gustarte

Un beso bien beso para vos.

PD. Me gustaría vieras el de “la dama de los zapatos invisible” a ver que te parece, fue el bummm, para que me antojará hacer cuento, y según mi parecer es bueno (eso creo yo quizá no sea cierto)

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Buen cuento, me recuerda El Fantasma de la opera pero ese si se dejo ver, y creo que es una debilidad el no dejarse ver, ya que el amor no es ciego.
Saludos

Adolfo Payés dijo...

Celia es posible lo del fantasmita, la verdad que no había pensado en eso pero como muy bien lo decís que el amor no tiene barreras y al verdad que todo es posible...

saludos un abrazo

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Adolfo, seria gracioso un nuevo mundo de vida fantasmagórica con hijos fantasmitas como gasparin haciendo sus travesuras.
Seria interesante ¿No crees?

Un abrazo sin brazos fantasmas para vos

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Gracias Roy por tu visita.
Y tienes razón el fantasma de la opera si se dejaba ver.
Pero hay fantasmas, que son invisibles y solo se hacen sentir (bueno eso se dice)

Un saludo y gusto en tenerte en mis letras. Espero verte más seguido

Gustavo dijo...

Cuento con una fuerte carga de emotividad y erotismo sútil. Me encantó, e igual que el fantasma yo me pregunto dónde ¿Mi inspirada escritora, en dónde habías estado?

Un abrazo

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Mi inspirado científico, que todo mide y ama el arte, que le corre por las venas y lo quiere medir obstruyendo su flujo al sacarlo cuando le grita que lo deje salir.

Aquí, he estado al igual que tu música en tí, y que en su momento todo comienza a fluir. Tanto tu manera de expresar el arte como mi manera. Ambos estábamos escondidos. Tu blog de música es muy bueno, lastima que mucha gente no lo conoce para que se deleite con lo que ahí tienes. Eres un gran conocedor de ella las introducciones que haces son capaces de hacérnosla entender a un a los neófitos.
Y tu pensamiento de cada día siempre trae algo a tu manera .

Un abrazo Gustavo, gracias por leer mis cuentos

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