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Soy una persona inquieta, que ama la vida en toda su extensión de la palabra y disfruta escribiendo lo que percibe de ella, saboreando cada palmo de lo vivido. soy terapeuta holistico.

jueves, 26 de febrero de 2009

SE ABRE EL TELON


Había un río de gente. Se había presentado un evento fiestero donde asistieron cientos de personas. El lugar de los eventos se realizo en el interior de un edificio muy grande, en el que existían grandes corredores y algunas habitaciones donde algunas personas entraban a descansar un rato.

Karla Mila entro por ese corredor gigantesco y se adentro a un corredor que la llevaría a una especie de antesala con una habitación al fondo. Entro a la habitación, se dió cuenta, que estaban algunas personas descansando cuando ya había prendido la luz, vió como se removieron al sentir la claridad en sus ojos y trato de hacer lo que tenia que hacer en el silencio más posible, tratando de no hacer ruido alguno, luego salió tratando de ahogar sus pasos para no despertarlos.

Al salir a la puerta se topo con un inmenso río de personas que entraban en la antesala y giraban por un largo corredor. Puso sus dedos en los labios mientras les miraba e indicaba que dentro descansaban personas, que no hicieran ruido por favor, entre las personas iba Esalvato, su esposo, en un grupo muy compacto, y también iban sus sobrinas, dos chicas muy hermosas de tez blanca y ojos claros con una sonrisa de flor primaveral. Karla Mila se dirigió en voz apenas audible a ellos y les dijo que adentro existía un espacio para si deseaban descansar, que nomás se movieran con sigilo para no despertar a los que ya se encontraban ahí. Ellos le indicaron, que iban hacia el fondo, donde se perfilaban los sanitarios.



Esalvato sigue su camino revuelto entre la multitud, que al parecer no saben a ciencia cierta para donde van, sólo saben que existe algarabía y que desean ser participe de ella.

Karla Mila, dirige sus ojos al destino de toda esta gente que al parecer solo se mueven por inercia. Gira su rostro y observa con atención a su alrededor. Todos caminan apresurados con una dirección aparentemente definida.

Azortía, la mujer que perseguía Esalvato, se veían entretenida buscando un pequeño animalito peludo llamado Silos, cuyo dueño era una chica llamada Cochiatia y protegida de ella, ya que siempre la traía consigo y la tenía como vendedora de ciertos artefactos que los humanos gustan de lucir en su cuerpo en especial los humanos femeninos. Azortía solia llamar a Esalvato, para que le ayudará en todo lo que se le atoraba e incluso para hacer que siempre estubiera cerca de élla. Ël, que se le quemaban la bolas por ella, no ponía objeción alguna en cualquier cosa que élla dijera. Solo sabia ver por sus ojos, si élla le decia esto es negro, tenía que ser negro, si le decía se necesita ayudar aquí ahí estaba él. Así que prácticamente él también se habia convertido en el protector de Cochiatia. Y en esos momentos andaban como locos buscando al pequeño canino peludo para protegerle haciéndole reposar mientras se recuperaba de una enfermedad interna que requería reposo.

El animalito se sentía engentado y no paraba de caminar y esconderse entre los pies de las personas. Cochiatia parecia muy preocupada por su suerte, cuando intentaba alcanzarlo, el animalito lo tomaba a juego y tendía carrera, eso ponia más en peligro su vida. Azortía se habia pintado su cabellera de blanco, y era inconfundible su persona, se le veía de lejos y con su vos un tanto gangosa llamo a Esalvato levantando el brazo e indicandole donde se encontraba Silos, para que les ayudará atrapar el animalito por su bién. Esalvato se sentía complacido de que le ocupara en esos menesteres, trataron de acorralar a Silos, pero este se escabullo entre los pies de ese inmensurable río de gente que no paraba de moverse de un lado a otro.

Silos no entendía porque tanto relajo a su alrededor y el porque de la persecución de su humanidad canina. Karla Mila observava sus ojos sagases que veían de un lado a otro para poderse escabuír de sus perseguidores. Ella sintió ternura por ese animalito que no tenía nada que ver con la conducta de Esalvato y la amañada forma en que le retenían estas dos mujeres en detrimento de élla. Se acerco con suavidad sin asustarlo, le sonrio y le extendió sus brazos, cuando ya lo tenia en su poder, paso sus manos sobre su sedoso pelo y le habló tiernamente. Chico, necesitas quedarte quieto, para que te mantengas saludable y puedas disfrutar de tus correrías. Silos pareció entender y se arrellano en sus brazos.

Karla Mila se acerco a Cochiatía y le extendió sus brazos para entregarselo al tiempo que le decía –Tomalo y cuidalo, sería bueno que tomes una pequeña habitación para que se mantenga tranquilo al mantenerlo alejado del tumulto que pasa por aquí necesitas quedarte con él-. Cochiatía volteo malhumorada y con un gesto de desprecio dijo: -no me interesa lo que le pase- ¿entonces para que lo buscabas con tanto ahínco? –contesto Karla Mirla- `porque Azortía así lo quería y nomás porque sí- contesto Cochiatía. Azotía se hizo la sorprendida como si ella no estuviera enterada del desamor de Cochatía con respecto a ese cachorro.

Karla Mila logro que una familia se quedará con el animalito gracioso, que no se hizo mucho del rogar, ya que en cuanto sintio el recibimiento de ellos supo que sería amado.

En eso pasa Esalvato cerca de Karla Mila y ella le dice –ya no es necesario buscar a Silos, ya esta en buenas manos, él volteo a ver donde se le indicaba y dijo –sí ya lo veo se ve bién. Que bueno que ya lo tiene Cochiatia- No es Cochiatia quien lo tiene- dijo Karla Mila, -ella no lo quería y no quiso cuidarlo diciendo que no le importaba, así que quien lo tiene por ahora es una familia adoptiva-

Entre las avenidas de gente, que fluían hacia todas direcciones se quedo Esalvato desconcertado por la apatía y desinterés que mostraban las damas, tanto la que él perseguía como su protegida.

Karla Mila sólo miraba el desenlace de tan singulares personajes, ya no supo que seguía, porque al parecer otro telón se abría para continuar con otra historia



Personajes:
La esposa Karla Mila
El esposo Esalvato
La mujer que perseguía Azortia
Su protegida Cochiatia
Sobrinas de la esposa dos damas jóvenes que solo pasan entre la multitud
Un pequeño perrito enfermo que se pretendía cuidar y era de la protegida Silos

Celia Rivera Gutiérrez
Cd. Obregón Sonora, México
Febrero 25 del 2009

6 comentarios:

lucia dijo...

Hola !!Celia como estas! estuve leyendo la carta de Serrát (MI ÍDOLO)

cuando puedas pasa por mi blog,hay un algo para ti.
besotes

lucia

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Gracias Lucia, es un placer tener tu visita, algunas veces voy a tus letras y me relajo riendo. aunque no te deje comentarios, estoy cerca de tí.

Abrazo y beso amiga

Traere tu regalo

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Venía a por mis premios y me he quedado leyendo. No me extraña que piropeen el blog porque es una gozada.
Y GRAAAAAAAAAAAACIAS POR LOS PREMIOS, ahora mismo los pongo. Como diría mi amiga Cati "Vos sos un amor"
Besotes muchos

Adolfo Payés dijo...

muy hermoso como siempre.. poeta..

gracias por los premios muy fina de tu parte..

un abrazo inmenso poeta

sedemiuqse dijo...

Vaya lio que tengo pense que te había dado las gracias. jo. habra sido en otro besos muchos. y miles de gracias. miles.
je

Carla dijo...

Muchas Gracias por el premio!!!! Aproveche también para leer, como siempre muy bueno

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