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Soy una persona inquieta, que ama la vida en toda su extensión de la palabra y disfruta escribiendo lo que percibe de ella, saboreando cada palmo de lo vivido. soy terapeuta holistico.

viernes, 1 de agosto de 2008

LA DAMA DE LOS ZAPATOS INVISIBLES

Doña carmen estaba atrapada con unos zapatos invisibles, que alguna fuerza indescriptible le había colocado।

CAMINANDO POR EL BOSQUE

Un día, en que se encontraba medio modorra, había dirigido sus pasos a un apretado bosque de árboles frondosos, donde incluso a los mismos rayos del sol, les costaba trabajo penetrar a tan tupida vida, que se apretujaba una contra otra como compitiendo entre sí y entrelazando sus ramas como en una danza perenne en la que se mecen acariciándose continuamente.

Ahí se había topado de pronto con un ritual extraño, en el que se encontraban unos seres pequeños, barbados, de ojos oblicuos y largos brazos, en cuyos extremos se perfilaban delgados y finos dedos con los cuales hacían maravillas al tocar múltiples y variados instrumentos musicales, cuyo sonido parecía bajar de los mismos Ángeles celestiales.


EL ANCIANO PATRIARCA

La vieron llegar. Al principio fingieron no darse cuenta de su presencia, y continuaron una extraña y alegre danza, donde parecía que la figura principal era un anciano que portaba una larga y blanca barba, que casi pisaba al caminar con sus pasos majestuosos. Su túnica era tan hermosa, estaba finamente bordada con muy finos hilos de oro puro, intercalado de otros hilos de plata y rematados con pedrería preciosa.
Por lo que no dejaba lugar a dudas, que era alguien muy pero muy especial en esa comunidad extraña.

Muy parsimoniosamente, éste anciano, que al parecer todos obedecían, pasó con su paso seguro, imprimiendo cierta realeza y majestad en sus movimientos corporales de cadenciosos mover a ocupar un sitio privilegiado, conformado de una especie de trono labrado en piedra de azul turquesa y resguardado de columnas altas, las cuales estaban adornadas de finas figuras, al parecer labradas con un exquisito y laborioso trabajo de escultores inigualables, que el mismo Miguel Ángel envidiaría para su “David” o su “Piedad.”

En su entorno, un grupo de no menos pintorescas formas, se colocaron en círculo, como para simbolizar que él representaba el centro de todo, y ellos sus súbditos o discípulos estaban ahí para cumplir fielmente cualquier necesidad. Le reconocían este poder y esa majestad.


ABSORTA COMO INOPTIZADA

Doña Carmen, estaba absorta, como inoptizada viendo con total detalle, cada acto, cada gesto, cada señal o indicación de este misterioso anciano. Se preguntaba una y otra vez, a que lugar había llegado y como era, que antes no había visto jamás semejante espectáculo. Luego se dio cuenta, que detrás del anciano a su lado derecho, existía una pequeña puertecita, por donde de pronto, hicieron su aparición otras pequeñas criaturas varoniles portando viandas llenas de los tesoros más variados y las colocaron en una mesa que se encontraba en el centro de un área oval, a la que hacia honor la mesa, que era en forma similar, ya que ésta era circular. En su centro, una estrella refulgía, ya que estaba labrada en oro y plata con ciertas piedras preciosa incrustada haciendo doce perfectas divisiones. Con las luces del fuego, refulgían destellos de los colores más entremezclados de estos tesoros colocados. Era como asistir a una feria de fuegos artificiales donde el arco iris hubiera impreso sus colores, pero multiplicando sus múltiples facetas de combinación. Pues el contenido de estas viandas era nada menos que piedras preciosa traídas de distintas regiones del planeta: turquesas, diamantes, zafiros, esmeraldas, granates, etc,etc.

El anciano llamo a uno de los miembros del grupo que parecía ser un personaje de su confianza. Le dio ciertas indicaciones y el personaje desapareció rápidamente tras otra puertecita que se encontraba oculta al lado izquierdo del anciano.

PRESENTES DE LAS DONCELLAS

Doña Carmen no podía dar crédito a lo que sucedía, pues de pronto, por esa última puertecita reapareció el personaje que había entrado acompañado de una pequeña comitiva de figuras, que por la forma de vestir y comportarse, se asemejaban a ser la parte femenina de esa increíble forma de seres que estaba viendo por primera vez. Estas damas (digámoslo así) llevaban en sus largas y delgadas manos ropajes dignos de la Reina de Saba en los tiempos de Salomón. Era una comitiva de 12 doncellas que representaban doce presentes exquisitos, cada uno distinto del de su compañera.

La primera doncella, llevaba en sus manos una hermosa túnica blanca de hilos de seda exquisitamente tejida con cuello redondo y rematado en un fino bordado de hilo de plata pura. Esta túnica no tenia costuras en sus hombros, solo en sus costados donde cerraba la túnica y se prolongaba por sus mangas la costura del costado. Si esta túnica se hubiese extendido antes de unir sus costados nos hubiese dado una forma hermosa de cruz de cuatro brazos con un círculo en el centro donde entraría la cabeza de quien la portaría.

La siguiente doncella portaba una capa de seda fina, abierta por el frente con un cuello redondo, que al extenderla formaba un círculo perfecto cuyo borde, estaba bordado de hilo de plata pura y de diamantes exquisitamente pulidos y bordados de tal forma que formaban estrellas de seis puntas en todo su entorno.

La tercera doncella llevaba una cajita de nácar con unas sandalias de piel genuina en cuyo frente se cruzaban dos finas tiras de piel formando una equis como la cruz de San Andrés. Y finamente bordados de pedrería preciosa e hilos de oro y plata.

La cuarta doncella llevaba un cojín finamente bordado entre sus delgadas manos, en cuyo cojín descansaba un cántaro de agua pura y cristalina que invitaba a beber continuamente para saciar su sed.

La quinta doncella llevaba entre sus manos una banda de seda pura y finamente bordada en cuyo centro decía “SILENCIO” .

La sexta doncella llevaba una urna entre sus manos donde reposaba la sabiduría refulgente como el sol mismo, pero su luz era a la vez tan suave, que se sentía paz y armonía en los corazones que la percibían.

Y así cada doncella llevaba un presente entre sus manos.


INTEGRACION DE DOÑA CARMEN COMO INVITADA DE HONOR

De pronto el anciano dirigió su rostro hacia doña Carmen y le indicó que se acercara. Ella quedó perpleja con este acto, pues creía haber pasado desapercibida en todo este tiempo en que ella había estado presente. Y antes de que pudiera reaccionar se acercaron dos doncellas portando un pequeño trono portátil donde se podía leer “bien venida princesa, desde el comienzo de los siglos te estamos esperando”. Oyó una voz que dijo “–Tuyo es, este trono-“ y cuando menos acordó ya estaba en vilo y la estaban acomodando en ese hermoso y acogedor trono portátil cuyo interior estaba forrado de suave telar adornado de pedrería de múltiples colores y formas de labrado exquisito. Luego la condujeron hacia el anciano.


EL OFRECIMIENTO A DOÑA CARMEN

Ya, frente al anciano, éste hizo un ademán a la doncella del cántaro para que se acercara y tomándolo entre sus manos procedió a acercarlo a los labios de doña Carmen, dándole de beber. Y pidió a las doncellas, que procedieran a ha vestirla con los presentes que cada una traía. Así, cuando menos acordó ya estaba con todo su ajuar puesto. Cuando ya estaba vestida, se acerco la doncella de la urna de la sabiduría y la coloco en sus manos, luego se acerco la doncella de la banda de seda que decía
“SILENCIO” se la colocó en el pecho y le susurro algo al oído. Y luego, cada ser presente, pasó a realizar una pequeña reverencia inclinando suavemente su rostro ante su persona.

Posteriormente con gran algarabía continuo la fiesta y las danzas que ejecutaron magistralmente las doncellas que la acompañaron todo con exquisitos movimientos en todos los sucesos que prosiguieron en el transcurso del festival.

EL RETORNO

Ya entrada la madrugada, doña Carmen fue despedida de este acontecer y comenzó el retorno a su hogar. Se dió cuenta, que había encontrado su calzado perfecto para su trayecto en el caminar, sus pies se sentían ligeros su ropaje suave su corazón sosegado, y sus anhelos tan claros, que sería difícil no concretarlos.


EL DESPOJO DE SUS SANDALIAS

Así iba élla, cuando de pronto apareció un personaje que no había hecho acto de presencia en toda la noche y la despojo de sus sandalias y le coloco unos zapatos invisibles sumadamente ajustados y con las agujetas muy apretadas para no dejarla caminar. para que de esa manera retrazara su paso. Le tenia envidia, y deseaba sus sandalias para él mismo, ya que las suyas las había perdido por su proceder inapropiado.
Pero no podría usar las de doña Carmen, a menos que ella se diera por sentirse vencida.

CUANDO CONOCI A LA DAMA DE LOS ZAPATOS INVISIBLES


Cuando conocí a la dama de los zapatos invisibles, estaba postrada después de una cirugía por fractura de cadera. Ya que a la pérdida de sus sandalias, y con la puesta de sus zapatos invisibles su caminar se había hecho sumamente difícil. Sin darse cuenta, por que; se cayo y lastimo.
Cuando llegué, lo primero que encontré fue un frasco colgando y una larga tripa que se introducía en su brazo, para llevarle un poco de antidolor a su cuerpo inerte por la lesión.

Me decía ella -tengo unos zapatos invisibles con las agujetas muy apretadas ciñéndome fuertemente mis pies- Entonces decidí contactar con las hadas de los bosques para quitarle los zapatos invisibles que tanto la hacen retardar su paso. Con la magia de estas hermosas criatura comenzamos a aflojar sus zapatos invisibles al aplicar las mágicas formulas de las esencias de flores perfumadas y exquisitas, a las cuales no resiste ninguna mala acción o envidia y estas terminan desapareciendo y devolviendo lo quitado.

Otras veces me decía doña Carmen – llego un gnomo y me coloco pequeñas agujas en lo largo de mi pierna para estimular mi ciática para que desaparezca el dolor-. Pues al parecer cuando se lastimo, un duende le había enclavado el nervio ciático conjuntamente con la costura de su cirugía.

MIS HADAS Y YO

Afortunadamente, mis hadas y yo seguíamos visitándola cuando ya casi estaba dormida y estimulábamos su pierna con la fragancia de las flores y su esencia. Y así su ciática dolía menos y se aflojaban sus zapatos invisibles. Cada vez que voy, dice ella - ya no siento tanta presión de mis zapatos ya se están desvaneciendo-.

El otro día, me la encontré con un puntito metálico en su pierna. Parecía una adolescente con sus colguijitos colocados en el cuerpo, perforándolo. Le pregunté que era, y me contesto lo siguiente –vino mi gnomo y me coloco un imán para activar mi equilibrio-.

Las hadas y yo seguimos nuestra labor constante, pues aquella dama de zapatos invisibles es una señora bonita y afable que te recibe con tanto amor que las entidades hádicas se sienten hechizadas por ella y por lo tanto no pueden dejar de asistir a llevarle dulce y perfumada esencia para frotar su cuerpo con gran delicadeza y dejarla dormida
En un dulce soñar.

Espero que cuando su duende regrese de vacaciones, no se le ocurra poner de nuevo sus manos sobre esta bella dama y que sus hadas y yo la sigamos cuidando así como su gnomo también.

Cave aclarar, que esta dulce y hermosa señora ha hecho una gran labor embelleciendo la vida de sus seres queridos, y que estos a su vez la llenan de cuidados y bendiciones, y por ellos es que las uestes hadicas y gnomicas pudieron tener acceso a ella para
Dar dulces y efectivos cuidados a su cuerpo dolido.

Esos zapatos invisibles, con amor y amistad, se desintegraran, y con la fuerza suavizada de un estimulo corporal, así como con dulces y perfumadas esencias de flores, que en su cuerpo dejaran suavidad.

Así doña Carmen, sus zapatos invisibles de sus pies por siempre quitará, para
Gozar de unos pies libre, que hagan de su paso, un suave caminar. Dejando este ciclo cerrado por siempre jamás.

Celia Rivera Gutiérrez

Con mucho cariño, para doña Carmen Lugo
Que me ha hecho sentir muy especial

Escrito en Cd. Obregón Sonora, México
Iniciado el 17 de nov y terminado el 19 de sep del 2007

8 comentarios:

LACAPATAZA dijo...

ESTIMADA CELIA.LE ENVIO UN RECONOCIMIENTO A SU TRABAJO,UN TRABAJO CABAL.FELICITACIONES
UN GUSTO CONTACTARME CON UD.
DE BS AS LA SALUDO AMIGA.
Alfredo Mateo

NICOLAS CIFUENTES dijo...

Buenas Tardes CELIA te agrdecemos Tu comentario es muy importante para nosotros saber que en el mundo hay mucha gente interesada en el trabajo infantil y sobre todo el rol de defensores de la niñez desamparada, gracia y te invitamos a que mires nuestras ultimas fotografías y si quieres compartir mas con nosotros nos puedes escribir a cedivin@geo.net.co
Te deseamos lo mejor.

lucia v. dijo...

Hola!querida Celia.Felicitacines,
muy bueno.. Cuentos de ensueños me recuerdan las sobremesas donde contaban historias cuando era chica
(hace mucho)tenes un gran talento,
te mando un besote!!!!!
lucia.
hoy voy a ver tu nuevo blog

azpeitia dijo...

Enhorabuena por tus relatos, tienes un estilo que arrastra a su lectura hasta el final..y eso no es fácil...un beso muy grande desde azpeitia

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Adolfo Mateo.
Gracias por su reconocimiento a mi trabajo, viniendo de usted es un honor resibirlo.

Saludos amigo.

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Nicolas Cifuentes, gracias por su visita, he tratado de entrar a su blog por esta ventana que me dejo y que no parece estar disponible

Gracias nuevamente.
Saludos y mis felicitaciones por su trabajo.

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Luci
Gracias y me da gusto que te recuerde tu infancia feliz.

Un abrazo y un beso para tí esperando te agrade lo demás que estoy escribiendo

Nuevamente gracias amiga

Celia Rivera Gutierrez dijo...

azpeitia
Encontraste mi tesoro, este cuento surgió con el cariño y la simpatía, que sentí por una señora que me dio mucho cariño cuando más lo necesitaba, y creo que yo también se lo di cuando ella más lo necesitaba.
Este cuento fue el trampolín que me inclino a seguir escribiendo.
Lo considero mi piedra angular de soporte en mi comienzo de ganas de escribir.

Recibo tu beso con el honor que me hace un gran escritor al elogiar mis letras.
Un beso también para tí Azpeitia desde Mi Sonora México

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